Dicho relato nos habla sobre la gran preocupación que empieza haber sobre la poca conciencia que hay en los adolescentes, como en sus padres y en las autoridades sobre la necesidad de frenar lo que hoy se conoce como 'sexting' (envío de fotos o grabaciones eróticas vía email o por mensaje entre los miembros de una pareja). Hay estudios que concretan que la edad de riesgo es a partir de los 15 años y, sobre todo, afecta al sexo femenino. A este hecho le sumamos que hoy en día cada vez más adolescentes que cuentan con teléfonos conectados a Internet, lo que aumenta el riesgo.
La gran preocupación viene dada porque los adolescentes posan sin saber que dicho contenido puede acabar en manos desconocidas, rompiendo su privacidad y llegando a sufrir por tanto ciberacoso, 'grooming' (acoso por parte de adultos) o extorsión (si se produce chantaje).
La consecuencia directa de estos actos es que se pone al descubierto una nueva forma de violencia sexual hacia las mujeres, la digital. Se trata de adolescentes a cuyas ex parejas, bien las grabaron cuando tenían una relación o bien esas imágenes fueron robadas por un desconocido, pero el hecho es que luego se utilizan contra ellas.
Por ello hay creada nueva investigación, con el fin de evaluar al detalle la variedad de comportamientos de 'sexting' en población joven y así demostrar a los padres, a los responsables políticos y a los profesionales una evaluación más precisa del alcance de esta práctica.
Dicha investigación consta en una encuesta realizada actualmente a adolecentes que son usuarios de internet la cual revelo que cerca de un 10% reconoció aparecer desnudo o semidesnudo en alguna imagen, haber contribuido a su creación o haber recibido este tipo de instantáneas en el último año, entre los adolescentes involucrados en 'sexting' un 2,5% reconoció que 'protagonizaban' las imágenes o las habían creado, mientras que hasta un 7,1% las había recibido, aunque ellos no estaban retratados.
Entre sus argumentos para hacerlo destacan las que explican que tenían una pareja la cual quería una foto y se la enviaron, que tenían curiosidad por ver lo que opinaban otras personas por su cuerpo etc. Uno de los datos más llamativos es que los adolescentes deciden posar desnudos por una relación amorosa, por hacer bromas, tratando de empezar una relación o por el consumo de drogas o alcohol.
¿Cuál sería por tanto nuestro papel o línea de actuación como educadores? Nos encontraríamos con la necesidad prioritaria de informar a los menores de los riesgos que corren con el mal uso de las nuevas tecnologías para así ayudarles a protegerse, llevar a cabo por tanto una promoción del uso seguro y saludable de estas tecnologías y el fomento del uso responsable de las mismas para que así se esté alerta de grandes consecuencias que se llegarían a sufrir.
Por otra parte deberíamos de llevar a cabo un trabajo directo con los adolescentes, es decir una buena comunicación con ellos para hacerles ver el acoso que pueden llegar a sufrir mediante este tipo de prácticas.
Por último creemos que es necesario también una mediación y un trabajo grupal y conjuntos con las autoridades públicas sanitarias y legisladoras debido a este aumento del número comentado anteriormente de jóvenes que se autorretratan durante sus relaciones sexuales y de la otra minoría que captura estas imágenes y las distribuye a través del móvil o por Internet la cual llega hasta el punto de abusivo de chantajes con el fin de obtener mas imágenes.


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