viernes, 28 de octubre de 2011

¿Cómo se puede llegar a esta situación?

Un juzgado de Sevilla tomará declaración a tres hombres, parientes entre sí, procesados por los delitos de violación, corrupción de menores y abandono de familia por intercambiar a sus cuatro hijas o sobrinas, de entre 6 y 11 años, para abusar sexualmente de ellas durante dos años.

El juzgado  realizará la denominada declaración indagatoria, en la que los acusados deberán manifestar si están conformes con el auto de procesamiento dictado hace unas semanas. Fuentes han informado de que los acusados son tres hombres parientes entre sí, un conocido de la familia que intervino en las agresiones y las dos madres de las menores, acusadas de consentir las violaciones y que además  se produjeran en su propia casa.

El juez impuso a los seis procesados el pago solidario de una fianza de 100.000 euros destinados a futuras indemnizaciones a las menores, que ahora están tuteladas por la Junta de Andalucía. Una de las niñas sufrió las agresiones desde que tenía 6 años y fue víctima de violaciones por parte de su padre, de sus dos tíos y del amigo de la familia.



En nuestra opinión este es un caso evidente de desadaptación por parte de los padres de esas niñas y de sus madres, ya que unos se intercambian a sus hijas para abusar de ellas sexualmente y las madres conocedoras de estos hechos además de permitirlo dejan que esos abusos se realicen en sus propias casas.

Los tres inculpados tenían tan implantado en sus conductas poder violar a sus hijas que no sólo lo hacen con ellas sino que además violan a sus sobrinas, y dejan que sus familiares y amigos violen a sus hijas. Lo que más nos impacta es el consentimiento de las madres ya que ya no solo no son capaces de defender a sus hijas sino que no se ponen en su lugar como mujeres, ya que estas niñas cuando sean adultas podrán tener trastornos por este motivo.

Esta noticia nos hace plantearnos que se les puede pasar por la cabeza a esos padres y madres para consentir semejante brutalidad con sus hijas, en nuestra opinión es el deseo sexual el que les hace dar este paso, sin demostrar ningún tipo de solidaridad con las menores, tienen tan normalizado estas situaciones que las llevan a cabo con tanta facilidad y sin ningún tipo de arrepentimiento.

Por esto nos planteamos la siguiente cuestión:

¿ Cual es la razón por la que llegan a este punto de no importarle la integridad de las menores?

Para ver la noticia: http://www.lavanguardia.com/local/sevilla/20111027/54236543208/el-juez-cita-a-tres-hombres-que-intercambiaron-a-sus-hijas-para-violarlas.html

sábado, 22 de octubre de 2011

Desadaptación sexual.

Un hombre ecuatoriano acusado de haber mantenido relaciones sexuales consentidas con su hija durante 5 años, desde que la niña tenía trece años hasta que cumplió la mayoría de edad.

El hombre alega en su declaración, que las relaciones eran consentidas por su hija y que una vez que ésta tenía los dieciocho años. Cuando el juez le pregunta por la existencia de los videos, el hombre explica que éstos eran grabados por su propia hija ya que a ella misma le gustaba grabarse cambiándose y bailando. En aquellas situaciones en las que ésta se mostraba “brava o enojada”, el padre indicó que ese comportamiento era debido a conversaciones anteriores, independientemente del acto sexual. Además la chica ante esto, se niega a declarar, incluso muestra seguir teniendo buena relación con su padre.

El juez dictaminó que la chica había sufrido abusos sexuales por parte de su padre, y como constancia de ello las grabaciones aportadas reflejaban la negación y el desprecio que mostraba la víctima. Por ello, en ningún momento habían sido consentidas.

Este creemos que es un caso claro de desadaptación ya que el padre demuestra una conducta nada normalizada, es decir, fuera de todas las convicciones sociales.

El único deseo que mueve al padre son las ganas de satisfacer sus deseos sexuales pasando por encima de la integridad de su hija, la cual no muestra ninguna conformidad con los hechos pero a la hora de declarar se niega y muestra una actitud de afecto con su padre. El hecho de que se niegue a declarar contra su padre se puede deber a dos causas, por un lado que tenga miedo de las consecuencias que esa decisión puede conllevar y por otro lado el motivo puede ser que haya normalizado esa conducta como parte de su vida pudiendo llegar a aceptarla y a llevar consigo una desadaptación por su parte.

Cuando se producen conductas de este tipo podemos hablar de una persona desadaptada incapaz de ver el daño que puede ocasionar, en este caso a su hija, obligándola a tener relaciones y además a llegar incluso a aceptarlas como parte de su vida.

Por todo esto se nos plantea la siguiente cuestión, ¿Qué proceso pueda estar sufriendo esa niña para que no caiga en la cuenta de que es una conducta desadaptada?




miércoles, 5 de octubre de 2011

¿Quién es el desadaptado?

Una joven musulmana de 14 años fue expulsada hace unos días de un examen y posteriormente del instituto, por negarse a quitarse el hiyab o velo que le cubria la cabeza, el profesor que la expulsó lo hizo porque el velo le cubria las orejas y pensaba que por ello podia estar copiando por medio de un dispositivo electrónico.

El abogado de la familia, que lleva el caso, ha presentado un informe a la directora del centro exponiendo que el propio Ministerio del Interior permite vestir el hiyab en la foto del dni si se reconoce a la persona y cree que lo justo sería que se rigiesen por la misma norma en el centro educativo.

También ha destacado que este caso es diferente al que se dio en el IES Camilo José Cela, de Pozuelo de Alarcón, donde la joven afectada tuvo que dejar el centro porque su normativa prohibía llevar prendas en la cabeza. El matiz en el nuevo caso es que la prohibición afecta a las prendas que no permiten la identificación del alumno.



Esta noticia nos hace plantearnos varias cuestiones: por un lado podemos preguntarnos ¿Quién está sufriendo el problema de desadaptación la menor o el propio centro? Si consideramos que es la menor podríamos decir que está en situación de desadaptación social ya que no sigue no sigue la norma social que marca el centro y la propia sociedad española Si consideramos que es el centro el que está en situación de desadapación podríamos argumentarlo diciendo que no se adaptan a los nuevos cambios culturales debido a la masiva inmigarcion que ha experimentado en los ultimos años nuestro país.

Lejos de buscar culpables, lo que está claro es que se ha producido una situación desfavorable para la menor, por el hecho de que decidió por voluntad propia comenzar a llevar esta prenda.

Como educadores sociales pensamos que podríamos tener un papel de mediadores dentro de los institutos e intervenir en casos como estos para que no lleguen a tales fines.

Por último dejamos abierta esta cuestion para que opineis ¿quien es el culpable de esta situacion?   

Pincha aqui si quieres leer la noticia completa