domingo, 27 de noviembre de 2011

"Los maté porque no sabían leer la hora"

Esta semana se ha celebrado el juicio contra Javier Estrada, asesino confeso de dos niños hace tres meses en A Coruña.

El móvil, según ha declarado el acusado, fue la negativa de su pareja y madre de los niños a tener sexo con él. Sumado a que él quería tener su propio hijo y a sus posibles problemas de fertilidad el enfado de Javier creció hasta el punto de que los menores fueron quien lo pagaron con sus vidas.
 A la mañana siguiente de la pelea con su pareja intentó enseñar a los niños en funcionamiento de un reloj de aguja. Este era sólo una de las tareas a las que acostumbraba a los niños, a quienes tenía todo el día estudiando sin posibilidad de ver la televisión o descansar. Los niños no supieron interpretar la hora y eso le bastó para calificarles de torpes y decidir que no merecían vivir. Les propinó una paliza mortal y colocó los cuerpos sobre la mesa de la cocina como si estuvieran durmiendo, mientras esperaba a la Policía.


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Seguimos asombrándonos con la cantidad de noticias que a lo largo de las semanas estamos encontrando para publicar en el blog. Partíamos de la base de que se trataba de comportamientos aislados sin embargo cada vez encontramos más y cual más macabra.
Nos horroriza la violencia y la condenamos desde aquí, pero nos impacta más cuando se trata de niños quienes son objeto de ella.

Hemos querido destacar esta noticia porque se trata claramente de un caso de desadaptación social, aunque por la actitud del asesino en su declaración existen indicios que pueden indicar que exista una enfermedad mental, pero también para reivindicar este tipo de situaciones en las que los más desprotegidos son siempre los que terminan pagando las carencias de otros.

Lee la noticia completa

sábado, 19 de noviembre de 2011

Pasividad mortal

Saidou Gadiaga, un ciudadano senegalés de 37 años, falleció a causa de un ataque de asma y sin haber recibido ayuda por parte de la policía italiana (carabineros) que le tenían recluido en una celda, según publica el diario La Repubblica.

Las imágenes, de diciembre de 2010, fueron tomadas por una cámara de seguridad que se encontraba justo al lado de la celda de Gadiaga. Muestran los últimos momentos del inmigrante, en donde intenta desesperadamente salir de la celda con gritos de auxilio.

Cuando finalmente un carabinero le deja salir de la celda, comienzan 8 minutos de agonía para Gadiaga que terminan con su muerte. Durante esos instantes, ningún agente que le custodiaba acudió en su ayuda y le dejaron morir en soledad.

El fallecido había sido detenido por los carabineros porque no tenía permiso de residencia. La autopsia confirmó posteriormente que la muerte de Gadiaga ocurrió a causa de "un episodio grave de insuficiencia respiratoria".






Queremos comentar esta noticia porque nos parece un caso de negligencia gravísima con la consecuencia de la muerte de una persona. En principio la actuación a tiempo de las fuerzas de seguridad italianas hubiesen sido suficientes para evitarle la muerte a un preso. Nada tiene que ver el que esa persona esté encarcelada por motivos probablemente comprobados, con el hecho de que a cualquier persona se la debe  de procurar auxilio ante cualquier enfermedad.

Aquí planteamos dos cuestiones: por un lado, nos parece relevante saber qué hubiese ocurrido si en lugar de ser un preso senegalés, estuviésemos hablando de un delincuente común italiano (¿hubieran actuado los policías de diferente manera?).

Por otro lado, nos preguntamos, si este senegalés hubiera sufrido  el ataque de asma estando en la calle, en un parque, en circunstancias diferentes, ¿los ciudadanos italianos le habrían auxiliado?

Tenemos que tener en cuenta, que todas las personas, seamos de la nacionalidad que seamos, estamos amparados por una serie de derechos básicos como el derecho a la vida, a la integridad física y moral. Por lo tanto, el hecho de estar encarcelado no condiciona tus derechos; a este senegalés no se le atendieron sus dolencias médicas a tiempo con la fatal consecuencia que ya se conoce.

Ante todo esto, entendemos que se ha de llevar a cabo una investigación exhaustiva de los hechos para poder determinar si se trata de un caso aislado, o por el contrario, la falta de auxilio es una práctica habitual en las cárceles.

En nuestra opinión, habría que tomar todas las medidas necesarias para impedir que capítulos como éste se puedan volver a repetir.

Por todo esto, la sociedad debería plantearse: ¿Estos policías carabineros han sufrido un proceso de desadaptación al pensar que por el hecho de ser un preso y de distinta raza, ésta persona ha perdido sus derechos básicos?



Pincha aquí para ver el vídeo.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Sola con más de 500 seguidores.


El pasado 7 de noviembre, la joven de 18 años Ashley Billasano, residente en el estado norteamericano de Texas, decidió quitarse la vida tras contar a través de twitter que había sido víctima de abusos sexuales desde los 14 años.
Según informa Fox News, la chica narró en 144 tweets su experiencia y cómo había decidido tomar la fatal decisión después de que la Policía le comunicara que no podían continuar investigando su caso por falta de evidencias. "Fue ahí cuando cambié, ya dejó de importarme", escribió la niña.
Más de 500 personas recibían los mensajes cortos de la joven pero nadie llegó a frenar sus intenciones. En uno de sus tweets escribió: "Me encantaría oír lo que tenéis que decir pero ya no estaré por aquí".
Finalmente Ashley decidió tomar la fatal decisión y murió asfixiada. Su último tweet fue: "Hay que tomar dos. Espero hacerlo bien."



Hemos elegido esta noticia porque nos parece sorprendente el significado que puede llegar a tener para muchas personas las redes sociales.
Para poder llegar a entender la noticia, la primera pregunta que se nos vino a la mente fue, ¿hasta qué punto puede sentirse la joven desamparada o con ese sentimiento de soledad para tener que contar a través de una red social los abusos sexuales a los que fue sometida durante cuatro años?
Una joven adolescente, ante una situación traumática (violaciones de forma repetitiva), sufre un grave  cambio en su comportamiento, probablemente se vuelva más arisca, reservada o simplemente introvertida. Lo lógico, es que las personas de su entorno poco a poco se den cuenta de ese cambio, e intenten averiguar el porqué de ello. Si son personas queridas por ella, ésta terminará contando lo que la ocurre, pero la joven que está desadaptada socialmente, se siente sola y decide contarlo a través de internet.
La joven vuelca sus esperanzas en una red social contando sus experiencias, y ella misma es conocedora de que la historia despierta interés, ya que 500 personas la siguen, y por ello saben por lo que está pasando, pero nadie la muestra la ayuda o el apoyo que necesita. Como consecuencia de esto, se siente más sola, más desesperada.
Al final avisa de forma continuada de sus intenciones de suicidio, pero nuevamente se siente sola y sin apoyos. Finalmente lo lleva a cabo sin haber recibido en ningún momento la ayuda de nadie. 
Por todo esto, nos parece interesante, cerrar la noticia con las siguientes preguntas: De haber recibido comentarios de apoyo a través de internet, ¿habría sido diferente la decisión final de la joven? ¿La comunicación con el entorno familiar puede ser sustituida por las redes sociales?

viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Por qué este abuso de poder?

Una adolescente de Texas sufrió los abusos de poder de su padre, el juez William Adams durante años. Ahora, para evitar que sea reelegido, ha difundido las imágenes de una de las agresiones
En el video se puede ver como el padre entra con un cinturón en la habitación de la joven y la golpea, todo esto bajo la mirada de la madre que por un momento para al padre pero ella misma la pega un azote.
Todo ocurrió en 2004, pero hace unos días, el video apareció en Youtube, con el título: "El juez William Adams golpea a su hija por usar internet. Firmado: su hija".
En la información que acompaña el vídeo, un texto supuestamente escrito por Hillary Adams, ella reconoce que estaba descargando música y juegos y que por eso su padre la castigó.
Ahora quiere evitar que el agresor sea reelegido como titular de un juzgado de Texas. "Si no puede juzgar sus actos como padre no debería continuar en el sistema judicial". Las autoridades de Texas ya están investigando el caso.



Hemos decidido comentar esta noticia ya que nos parece casi surrealista que unos padres puedan castigar a una hija por bajarse música de internet y más aun viniendo de un juez, el cual se supone que se dedica a administrar justicia.
Por un lado vemos las conductas de ambos padres que haciendo un uso abusivo de su autoridad pegando sin ningún control a su hija, estas conductas están totalmente desadaptadas ya que no admiten ese comportamiento por parte de su hija y deciden castigarla de manera brutal, estos padres acostumbrados a hacer uso de su poder no dudan en “pasar por encima” de la integridad de su hija.
También podemos hablar del comportamiento de la madre, que no sólo no se pone a favor de su hija y a defenderla, sino que es capaz de observar la paliza y parar al padre para propinarle un azote ella misma, nosotros vemos que tienen tan aceptadas estas conductas que ninguno de los dos “tiembla” al llevarlas a cabo.
Para terminar queremos hacer una pequeña reflexión ¿Si por una conducta tan insignificante abusan así de su poder que pasaría si la conducta fuera más grave?